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26 julio, 2018

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SALUD BUCODENTAL EN PACIENTES CON ARTRITIS REUMATOIDE

La salud bucodental, fundamental para gozar de una buena salud y una buena calidad de vida, se puede definir como la ausencia de dolor orofacial, cáncer de boca o de garganta, infecciones y llagas bucales, enfermedades periodontales (de las encías), caries, pérdida de dientes y otros trastornos que limitan en la persona afectada la capacidad de morder, masticar, sonreír y hablar, y que repercuten en su bienestar psicosocial. En este artículo vamos a describir cómo repercute la Artritis Reumatoide en la salud bucodental de los pacientes.

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad sistémica, poliarticular, crónica, inflamatoria y destructiva en la que existe una reacción autoinmune que produce inflamación de la membrana sinovial (sinovitis), provocando la destrucción del cartílago y del hueso en las articulaciones. En ellas, se produce dolor, hinchazón y rigidez, lo que compromete su función. La cavidad oral no está exenta de estas manifestaciones producidas por la AR. Podemos encontrar afectación de la articulación temporomandibular, síndrome de Sjögren secundario con sus respectivas manifestaciones, xerostomía (boca seca), periodontitis y otras alteraciones debidas al uso de fármacos.

Relación entre la artritis reumatoide y la enfermedad periodontal.

La mayoría de los estudios coinciden en una posible relación entre la enfermedad periodontal (EP) y la AR, donde se ha visto que los pacientes con AR pueden tener una mayor incidencia de EP y viceversa.  Además, se ha descrito que la severidad de la EP es mayor en estos pacientes. Se cree que el estado de inflamación en el individuo podría ser el vínculo de unión entre la EP y la AR. Algunos elementos que formarían parte de la relación entre ambas enfermedades son algunos mediadores de la inflamación, hormonas e incluso las bacterias periodontales.

La periodontitis es una enfermedad inflamatoria crónica que, después de la caries, es la segunda mayor causa de pérdida de dientes. Se caracteriza por una inflamación crónica de los tejidos de soporte del diente que destruye estos tejidos, ya que en esta respuesta inmune participan un tipo de células que estimulan la multiplicación de los osteoclastos, que son las células responsables de la destrucción del hueso que soporta el diente, y, en consecuencia, la pérdida de los mismos.

En la causa de la EP juegan un papel importante las bacterias, los factores ambientales y el sistema inmunitario del paciente. La causa directa de que se produzca esta patología es la acumulación de placa bacteriana (sarro) en la zona del diente próxima a la encía que va extendiéndose hacia la superficie de la raíz (debajo de la encía). Por ello, juegan un papel otros factores como los hábitos higiénicos, las prótesis, que harán que se acumule en mayor grado la placa, y la dieta inadecuada. El tabaco es otro de los principales factores de riesgo a la hora de padecer periodontitis, así como la edad, el estrés, y ciertas enfermedades sistémicas que predisponen a la infección. La acumulación de placa, cálculo y comida de forma persistente alrededor del cuello del diente condiciona el inicio de una.

La función salival en pacientes con artritis reumatoide.

La xerostomía se define como la sensación subjetiva de boca seca, que no tiene por qué ir acompañada de un descenso en la cantidad de saliva. Es muy frecuente, sobre todo en mujeres y pacientes ancianos debido a la medicación que toman o a patologías autoinmunes que padecen.

Según los estudios la sensación de sequedad de boca es uno de los hallazgos clínicos más frecuentes en pacientes con AR, y llega a estar presente hasta en el 50% de estos pacientes. Se cree que la AR podría alterar la estructura y la función de las glándulas salivales, lo que provoca cambios en el flujo y composición de la saliva y que pueden condicionar efectos negativos sobre la cavidad oral y en la calidad de vida de los pacientes. La presencia de saliva en la cavidad oral es muy importante porque gracias a ella se mantienen humectados los tejidos orales, facilitando el habla, la masticación, la deglución, etc. La saliva también permite la función de limpieza de la boca, así como la regulación de la acumulación de bacterias. Un nivel de saliva adecuado puede evitar un desequilibrio de microorganismos en el ambiente oral que puede dar paso a la aparición de caries, enfermedades en las encías, halitosis o mal aliento, entre otras. Asimismo, se cree que esta disminución en el flujo salival se relaciona con la severidad y la duración de la AR.

El síndrome de Sjögren es un desorden autoinmune inflamatorio crónico, que frecuentemente acompaña a algunas enfermedades autoinmunes, siendo la AR la más frecuente. En él, se produce una reacción inflamatoria que provoca una atrofia de las glándulas lo que lleva a una disminución de la función salival Se cree que este síndrome de Sjögren secundario se puede encontrar en un 14,3% de los pacientes con AR.

¿Cómo se puede tratar la boca seca?

Se han propuesto tratamientos como el uso de sustitutivos o salivas artificiales, que mediante el uso de formulaciones con Betaína, Xylitol, Alantoína, Aloe vera y Fluoruro sódico como parte de la higiene bucal diaria, ayudan a humectar la mucosa bucal. Medicamentos como pilocarpina o vitamina B, hasta la modificación de la dieta. Es fundamental mantener una abundante y continua hidratación.

Para algunos autores, el tratamiento de la boca seca en pacientes con AR es insuficiente, inadecuado y no es capaz de lograr la restauración de la calidad de vida en estos pacientes, teniendo que recurrir actualmente al uso continuo de salivas artificiales.

 

Efectos secundarios orales de los antirreumáticos no esteroideos, glucocorticoides, inmunosupresores, medicamentos biológicos y bifosfonatos.

Algunos de estos medicamentos tienen efectos secundarios indeseables en la cavidad oral que pueden manifestarse tanto en las mucosas como a nivel endoóseo. Además del aumento generalizado del riesgo de infecciones, también se diagnostican hiperplasias gingivales (hinchazón de la encía), osteoporosis, necrosis maxilares y tendencias hemorrágicas.

Los glucocorticoides tienen efectos inhibidores de la inflamación que se aprovechan en el tratamiento de las patologías de tipo reumatoide. Un tratamiento continuado en el tiempo puede producir una osteoporosis (disminución de la densidad ósea) inducida por glucocorticoides, lo cual justificaría un tratamiento con bifosfonatos. Está demostrado el riesgo de desarrollar una NECROSIS MAXILAR en pacientes en tratamiento con bifosfonatos tras realizar intervenciones quirúrgicas como la inserción de implantes dentales. Existen unos estrictos protocolos para realizar dichas cirugías en estos pacientes en los que se deberá abandonar la medicación durante un tiempo determinado según las circunstancias individuales.

Actualmente ser enfermo de AR no es una contraindicación para el tratamiento rehabilitador con implantes dentales, si bien, es necesario estudiar cada caso individualmente consultando a su médico y su odontólogo que valorarán el tratamiento médico de cada paciente y la necesidad o no de tomar medidas terapéuticas necesarias atendiendo a los protocolos actualizados.

CÓMO MEJORAR TU SALUD BUCAL

Sí, “prevenir es curar”. Y atendiendo a este dicho popular mi recomendación como odontóloga es no descuidar nunca vuestra salud bucal, acudiendo a revisiones anuales para que vuestro dentista pueda detectar cualquier alteración o daño potencial antes de que ocurra. Vuestro mejor seguro dental es un cepillo de dientes: 1 euro al mes y 6 minutos al día. Lávate los dientes tres veces al día con pasta dental con fluoruro, emplea hilo dental para llegar a los lugares difíciles, por lo menos una vez al día cepíllate la lengua, usa un cepillo de cerdas suaves y cámbialo cada tres meses y observa dentro de tu boca con frecuencia para detectar cualquier cambio o irritación.

Estas revisiones son más importantes si cabe en pacientes con enfermedades sistémicas que son más susceptibles de desarrollar enfermedades en la cavidad bucal como os he explicado anteriormente. Para cualquier duda, visita a tu dentista. No hay pretexto, ¡empieza a cuidar tu boca ya!

Mamen Gonzalo Villarreal.

Odontóloga.

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